Procedimiento:
1. En un recipiente, diluye la levadura con una cucharada de azúcar en la leche y deja reposar hasta que se vuelva espumosa, aproximadamente de 15 a 20 minutos.
2. En otro recipiente, mezcla la harina con las especias (canela, nuez moscada, jengibre y clavo de olor) y la sal. Reserva.
3. En un tercer recipiente, mezcla la levadura activada, la melaza, la mantequilla, los huevos y la vainilla.
4. Incorpora los ingredientes líquidos a la mezcla de harina y amasa hasta obtener una masa suave y elástica.
5. Agrega las pasitas, los frutos secos y las frutas confitadas a la masa y amasa suavemente para distribuirlos de manera uniforme.
6. Coloca la masa en un recipiente ligeramente engrasado con aceite en spray, cubre con un paño húmedo y deja que la masa fermente hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 2 horas.
7. Precalienta el horno a 350°F (175°C).
8. Desgasifica la masa presionándola suavemente con el puño en el centro.
9. Divide la masa en tres partes y dales forma de bola. Colócalas en un molde rectangular previamente engrasado, cubre con un paño húmedo y deja que vuelvan a crecer durante aproximadamente 1 hora y 30 minutos.
10. Hornea en el horno precalentado durante unos 35 minutos, o hasta que estén dorados y suene hueco al golpear la parte inferior.
11. Mientras los panes aún estén calientes, bate la clara de huevo y pinta la superficie de los panes para darles brillo.
12. Opcionalmente, espolvorea un poco de azúcar sobre la superficie de los panes para darles un toque dulce adicional.
13. Deja enfriar los panes completamente antes de cortarlos y servir.